Alimentación complementaria – parte 2

¿Cuándo iniciar la alimentación complementaria?

Llega el momento de empezar con la alimentación complementaria. En esta 2a parte de las entradas sobre AC, os voy a contar cuándo se puede empezar.

Nuestro bebé tiene alrededor de 6 meses y sabemos o nos comenta el pediatra que ha llegado el momento de empezar a introducir los alimentos.

¿Y cómo lo hacemos?bebe pasta

Muchos de vosotros habréis visto TODA LA VIDA dar a los bebés, las papillas de frutas para merendar o la papilla de cereales sin gluten para desayunar o cenar. Y así es como conocéis que es la alimentación complementaria, sustituir una toma de leche por una «comida» con alimentos en forma de papilla.

Otros os estáis informando sobre las diferentes opciones que hay y seguro que ya habéis oído hablar del famoso método del Baby-led weaning (en inglés, que significa «alimentación autorregulada por el bebé»). Sabéis que no solo existe una opción de introducción de alimentos.

Los demás, ya sois expertos en el tema de la introducción de alimentos, incluso lo habréis practicado ya con vuestros hijos o lo habréis visto hacer alguna vez. Incluso alguno habrá introducido los alimentos a su primer hijo a base de papilas y para su segundo hijo habrá utilizado el método BLW.

Para gustos, colores y entre el blanco y el negro hay una gamma muy amplia de grises. Tan amplia como bebés o familias diferentes.

¿Cuándo iniciar la alimentación complementaria?:

 El momento ideal para iniciar la AC depende de varios factores relacionados con el bebé:

Madurez neurológica (sentarse con apoyo, levantar la cabeza, llevar sus manos u objetos a la boca y deglutir, que se pierda el reflejo de extrusión de la lengua)

Madurez gastrointestinal (producción óptima de encimas)

Madurez renal (para permitir un mayor manejo de los componentes de la dieta)

En todas ellas, a partir del cuarto mes, el bebé empieza a tener cierta madurez, pero no es hasta los 6 meses cuando esta madurez está 100% o casi alcanzada.

Resumen: La OMS (Organización Mundial de la Salud) y la Asociación Española de Pediatría recomiendan que sea a partir de los 6 meses cuando se inicie la introducción de alimentos.

¿Sabes cuáles son los peligros de iniciar la AC antes de los 4 meses?

– Interfiere en la lactancia materna, quedando esta desplazada y causando en la madre una disminución de la producción de leche

Daño renal debido a la sobrecarga de nutrientes

– Aumento de las enfermedades respiratorias, causadas por broncoaspiración

– Mayor aparición de diarreas, ocasionadas por la digestión y absorción deficiente, debido a la inmadurez gastrointestinal

Desnutrición, anemia y deficiencias nutricionales específicas

– Mayor posibilidad de desarrollar alergias alimentarias

– Mayor riesgo de presentar obesidad en el futuro

Enfermedades crónicas como hipertensión arterial y diabetes

Mayor riesgo de caries dental

Situación actual:

Ante todo debemos tener confianza en nuestro pediatra, explicarle qué sabemos y qué queremos hacer y a partir de ahí empezar despacio y observando al bebé.

Hoy por hoy se siguen dando unas hojas de introducción de alimentos en las que nos proponen con qué alimentos empezar y qué cantidades exactas dar de cada uno.

Esto no está nada mal para empezar y tener una ayuda si no tenemos información sobre el tema, pero muchos de los profesionales de la salud no estamos de acuerdo con esta manera de introducir los alimentos o creemos que hay otras más adecuadas.

¿Por qué no estoy de acuerdo?

Imagina que tu pediatra te da la hoja de introducción de alimentos en la que pone que, a partir de ahora tu bebé debe comerse una papilla de fruta con: 1/2 manzana, 1/2 plátano, 1/2 pera y zumo de 1/2 naranja. Se me ocurren varias preguntas que se le pasan a la cabeza a esos padres o cuidadores cuando llega el momento de ponerlo a la práctica:

a) ¿Si no tengo esas frutas en casa, debo ir corriendo a comprarlas todas?

b) ¿Si mi bebé no quiere probar la comida es porqué tiene algún problema?

c) ¿Si no se termina TODA la papilla me debo preocupar? ¿Se adelgazará? ¿Se pondrá enfermo?

d ¿Cómo de triturada debe estar la papilla: líquida, espesa, puedo chafarla?

e) ¿Y si quiere cogerlo con los dedos o no le gusta la cuchara?

Personalmente creo que cada bebé es diferente y por ello no podemos darle la misma cantidad de alimentos a uno que a otro, ni tampoco los mismos tipos de alimentos.

Creo que habría que dar más información a los cuidadores del bebé y creo que la «HOJA» de introducción de alimentos debería adaptarse con consejos básicos y NO con pautas estrictas.

Respecto a la introducción de alimentos, en cada país es diferente, no hay una norma mundial escrita, por lo que los profesionales de la salud deberíamos adaptar y personalizar esta introducción de alimentos a las características de cada familia y de cada bebé.

Cierto es también, que muchos pediatras y enfermeras de pediatría se están actualizando y están empezando a recomendar otra manera de introducir la AC a los bebés, diferente a las papillas. Después de todo estos son los profesionales de la salud que están en contacto más directo con los bebés y sus madres, padres, familiares o tutores.

Si tienes la mala suerte de encontrarte con un profesional no actualizado o que no piensa como tu, puedes buscar apoyo a través de un dietista-nutricionista especializado en nutrición infantil para que te ayude en este no siempre fácil camino.

Esta otra opción para ofrecer la alimentación complementaria a los bebés, diferente a la «habitual», sería la conocida como «Baby-led weaning«, os explicaré más sobre ella en la próxima entrada.

Si te has perdido la 1a parte sobre alimentación complementaria puedes seguir el siguiente enlace:

Alimentación complementaria – parte I-

 

Fuente de la fotografía del plato para bebés:

http://articulo.mercadolibre.com.ar/MLA-620730365-plato-playo-con-divisiones-avent-12-meses-_JM

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